Este Etiopía Refisa es una expresión pura del origen donde nació el café. Cultivado en las tierras altas de West Arsi, una de las regiones más prometedoras de Etiopía, combina altitud extrema, variedades autóctonas y un procesado natural muy cuidado.
Las cerezas maduras se secan lentamente sobre camas africanas, permitiendo que el grano absorba los azúcares y aromas del fruto. El resultado es una taza vibrante, aromática y profundamente expresiva, con un dulzor natural muy marcado y una complejidad que evoluciona sorbo a sorbo.
Trabajado por Testi Coffee, uno de los productores más reconocidos del país por su enfoque en calidad y sostenibilidad, este lote orgánico refleja el potencial del café etíope cuando se respeta el origen y el ritmo natural del proceso.
Un café que no pasa desapercibido y que define lo que muchos buscan cuando piensan en Etiopía.
Este Honduras Marcala es una muestra clara de cómo el café puede unir territorio, sabor y compromiso social. Cultivado a 1.450 msnm en las montañas de Copán por pequeños caficultores Lenca, nace en una región reconocida internacionalmente por la calidad de sus arábicas.
Las variedades Bourbon, Catuaí, Caturra, Lempira e IHCAFE se trabajan mediante un proceso mixto honey/lavado, con secado lento en patios y camas elevadas, dando lugar a una taza equilibrada, limpia y muy agradable.
Producido por la cooperativa COMSA, referente en agricultura orgánica y comercio justo, este café refleja una forma consciente y honesta de entender el origen.
Un café redondo, cercano y con propósito, que sabe a tierra, comunidad y buen trabajo.
Este café de Ruanda es mucho más que una buena taza. Es el resultado de un proyecto que une calidad, origen y transformación social real.
Producido por el programa Women Coffee Extension (WCE), este lote reúne a mujeres caficultoras de la región de Kamonyi, muchas de ellas viudas u huérfanas tras el genocidio de 1994. A través del café, el proyecto ofrece formación, independencia económica y acceso a recursos básicos como agua potable y seguros de vida.
En taza, Ruanda muestra aquí su perfil más clásico y elegante: un café lavado, limpio y muy floral, con gran equilibrio y una acidez delicada. La variedad Red Bourbon, cultivada en altitud y procesada en la estación de lavado Mbizi, da lugar a una taza precisa, suave y refinada.
Un café que transmite calma, claridad y respeto por el origen.
Este Nicaragua Agua Sarca es un café para quienes buscan algo distinto. Un microlote trabajado con precisión, carácter y mucha intención, que muestra hasta dónde puede llegar Nicaragua cuando se combinan origen, variedad y proceso.
La finca Agua Sarca, situada en Dipilto (Nueva Segovia), es el legado de tres generaciones de caficultores. Rodeada de montañas y atravesada por un río, la finca crea un microclima único que influye directamente en la maduración lenta de las cerezas y en la complejidad final de la taza.
Este lote de Maracaturra ha sido procesado mediante fermentación natural anaeróbica, un método que intensifica el perfil aromático y potencia los sabores frutales sin perder equilibrio. El resultado es un café expresivo, profundo y muy aromático, con una estructura que recuerda más a un vino que a un café clásico.
Un café de edición limitada, pensado para disfrutar despacio y con atención.
Brasil Diamantina es un café pensado para el día a día, de esos que no cansan. Dulce, redondo y muy equilibrado, representa a la perfección el perfil clásico del café brasileño bien trabajado.
Cultivado en la región del Cerrado, en Minas Gerais, este arábica de proceso natural se seca lentamente al sol, permitiendo que los azúcares del fruto se integren en el grano. El resultado es una taza suave y cremosa, con notas claras de chocolate con leche, caramelo y frutos secos tostados, y una acidez baja que lo hace extremadamente fácil de beber.
Es un café versátil, ideal tanto para quienes se inician en el café de especialidad como para quienes buscan una taza fiable y agradable cada día. Funciona especialmente bien en espresso, donde destaca por su cuerpo y dulzura, y también en cafetera italiana o con leche, manteniendo siempre el equilibrio. En filtro, ofrece una taza limpia y redonda, perfecta para tomar sin prisas.
Este Perú Descafeinado Amazonas demuestra que un descafeinado puede seguir siendo café de verdad. Dulce, equilibrado y limpio, está pensado para quienes quieren disfrutar de una buena taza sin cafeína, sin renunciar al sabor ni al origen.
Procedente de la región amazónica del Perú, este café orgánico y Fairtrade se cultiva en altura y se procesa mediante el método CO₂, uno de los sistemas de descafeinado más respetuosos con el grano. En este proceso, la cafeína se extrae utilizando dióxido de carbono de origen natural, sin disolventes químicos, preservando al máximo los aromas y la estructura del café.
El resultado es una taza sorprendentemente dulce y redonda, con un perfil clásico, muy equilibrado y fácil de beber. Un descafeinado honesto, limpio y bien trabajado
Este café de Perú es una expresión limpia, honesta y elegante de la caficultura andina. Cultivado a gran altitud en la región de Quillabamba, al sur del país, y producido por pequeñas cooperativas cafeteras, Papagayo destaca por su equilibrio, suavidad y claridad en taza.
Se trata de un arábica de proceso lavado, cultivado bajo prácticas orgánicas certificadas, que da como resultado una taza fina y sedosa, con notas de uva, caramelo y un final suave y persistente. Un café que no busca imponerse, sino acompañar.
Es una opción ideal para quienes disfrutan de cafés limpios y bien definidos, con una acidez amable y un perfil delicado. Funciona especialmente bien en métodos de filtro, donde muestra toda su transparencia y dulzura natural, y también en espresso, ofreciendo una taza equilibrada y fácil de beber. Perfecto para tomar solo, sin prisas.
Un café que transmite origen, cuidado y respeto por el proceso, pensado para quienes valoran la sencillez bien hecha.
Desde las montañas de Huila, Colombia, llega este café 100% arábica de variedad Castillo, cultivado entre los 1.500 y 1.800 metros por pequeños productores comprometidos con la calidad y el sabor.
Tras un lavado tradicional, los granos se descaféinan mediante un proceso natural con acetato de etilo (EA), extraído de la caña de azúcar, que conserva su aroma, dulzor y personalidad.
Tostado artesanalmente para destacar su dulzura y suavidad.
Ideal para quienes quieren disfrutar del café sin cafeína, sin renunciar a una experiencia completa en boca.

