Un café limpio, delicado y muy fácil de beber. Dulzor amable, una acidez tranquila y una taza sedosa
Ideal para filtro, espresso suave o para tomar solo y disfrutarlo sin prisas.
Cultivado a gran altitud en la región de Quillabamba, al sur del país, y producido por pequeñas cooperativas cafeteras, Papagayo destaca por su equilibrio, suavidad y claridad en taza.
Se trata de un arábica de proceso lavado, cultivado bajo prácticas orgánicas certificadas, que da como resultado una taza fina y sedosa, con notas de uva, caramelo y un final suave y persistente.
Cafés limpios y bien definidos, con una acidez amable y un perfil delicado. Funciona especialmente bien en métodos de filtro, donde muestra toda su transparencia y dulzura natural, y también en espresso, ofreciendo una taza equilibrada y fácil de beber.
Dulce, redondo y con sabor a café de verdad.
Ideal para espresso, moka, automática y café con leche.
Este Perú Descafeinado Amazonas demuestra que un descafeinado puede seguir siendo café de verdad. Dulce, equilibrado y limpio, está pensado para quienes quieren disfrutar de una buena taza sin cafeína, sin renunciar al sabor ni al origen.
Procedente de la región amazónica del Perú, este café orgánico y Fairtrade se cultiva en altura y se procesa mediante el método CO₂, uno de los sistemas de descafeinado más respetuosos con el grano. En este proceso, la cafeína se extrae utilizando dióxido de carbono de origen natural, sin disolventes químicos, preservando al máximo los aromas y la estructura del café.
Dulce, atrevido y con un cuerpo profundo
Ideal para espresso, cafetera italiana, dulce con café con leche, intenso cacao sólo.
Este Honduras Marcala de proceso mixto honey/lavado, con secado lento en patios y camas elevadas, dando lugar a una taza equilibrada, limpia y muy agradable.
Producido por la cooperativa COMSA, referente en agricultura orgánica y comercio justo, este café refleja una forma consciente y honesta de entender el origen.
Un café redondo, cercano y con propósito, que sabe a tierra, comunidad y buen trabajo.
Miel, almendra y mirabel.
Cuerpo completo, dulzor de miel y un final que recuerda a almendra y mirabel.
Este café viene de Hacienda La Claudina, una finca situada en Ciudad Bolívar, Antioquia, a unos 100 km al suroeste de Medellín. Desde la finca se ve la cadena montañosa de Los Farallones del Citará, que alcanza hasta los 3.900 msnm.
En taza es un café con cuerpo completo, dulzor de miel y un final que recuerda a almendra y mirabel.
Este Colombia Hacienda La Claudina viene de una finca familiar en Ciudad Bolívar, una zona cafetera tradicional de Antioquia. Es un café lavado, dulce y equilibrado, con ese perfil clásico colombiano que nunca falla: taza limpia, buen cuerpo, dulzor natural y una acidez amable.
Detrás está Juan Fernando Saldarriaga, un productor joven que tomó el relevo de las fincas familiares hace unos años. La finca trabaja en un entorno privilegiado: altitud, vientos húmedos y cálidos, y suelos volcánicos fértiles. Esa combinación ayuda a producir cafés con buena estructura y calidad en taza.
Fruta madura, dulzor natural y cuerpo jugoso. Un café diferente, expresivo y con mucha presencia en taza.
Ideal para espresso, filtro, AeroPress o para quien quiere salir de lo habitual sin complicarse.
Este lote de Maracaturra se cultiva a 1.350 metros sobre el nivel del mar en una finca de 14 hectáreas dedicada en exclusiva a esta variedad. El entorno natural juega un papel clave: cafetos cultivados bajo sombra, rodeados de especies forestales, frutales y musáceas que favorecen un ecosistema equilibrado y estable.
El manejo agronómico combina prácticas ecológicas, uso controlado de insumos de baja intensidad y fertilización orgánica y mineral. Las plantas se someten a podas periódicas, rejuvenecimiento de tocones y un cuidado manejo de la sombra. La recolección es manual y selectiva, asegurando únicamente cerezas en su punto óptimo de maduración.
Proceso peculiar
Tras la cosecha, las cerezas pasan por una selección cuidadosa, flotación y despulpado. Posteriormente, el café fermenta entre 18 y 24 horas.
La clave está en su proceso semi-lavado: después de la fermentación, el grano se enjuaga parcialmente, manteniendo aproximadamente entre un 30 % y un 40 % del mucílago. Esta decisión influye directamente en el resultado en taza, aportando mayor jugosidad, dulzor natural y cuerpo.
El secado se realiza en camas africanas dentro de microtúneles, siempre sin contacto con el suelo y con movimientos regulares para garantizar una deshidratación homogénea.
Té verde, fruta suave y una taza que cambia contigo.
En V60 o filtro sale ligero, fresco y delicado, con recuerdos a té verde. En espresso gana cuerpo, intensidad y una parte más achocolatada.
Este café de Ruanda es mucho más que una buena taza. Es el resultado de un proyecto que une calidad, origen y transformación social real.
Producido por el programa Women Coffee Extension (WCE), este lote reúne a mujeres caficultoras de la región de Kamonyi, muchas de ellas viudas u huérfanas tras el genocidio de 1994. A través del café, el proyecto ofrece formación, independencia económica y acceso a recursos básicos como agua potable y seguros de vida.
En taza, Ruanda muestra aquí su perfil más clásico y elegante: un café lavado, limpio y muy floral, con gran equilibrio y una acidez delicada. La variedad Red Bourbon, cultivada en altitud y procesada en la estación de lavado Mbizi, da lugar a una taza precisa, suave y refinada.
Vibrante, aromático y lleno de matices.
Ligero en boca, con una parte floral muy marcada y esa fruta dulce que hace que cada sorbo cambie un poco.
Cultivado en las tierras altas de West Arsi, una de las regiones más prometedoras de Etiopía, combina altitud extrema, variedades autóctonas y un procesado natural muy cuidado.
Las cerezas maduras se secan lentamente sobre camas africanas, permitiendo que el grano absorba los azúcares y aromas del fruto. El resultado es una taza vibrante, aromática y profundamente expresiva, con un dulzor natural muy marcado y una complejidad que evoluciona sorbo a sorbo.
Trabajado por Testi Coffee, uno de los productores más reconocidos del país por su enfoque en calidad y sostenibilidad, este lote orgánico refleja el potencial del café etíope cuando se respeta el origen y el ritmo natural del proceso.
Fruta tropical, frutos rojos, caramelo y melaza.
Un Brasil con historia, dulzor profundo y un proceso natural muy especial.
Este no es el típico Brasil plano de chocolate y frutos secos.
Este café viene de Fazenda Caxambu, una finca familiar del sur de Minas Gerais reconocida por su trabajo constante en calidad, innovación y cafés de especialidad.
Este Brazil Fazenda Caxambu Red Catuaí Natural BANGA tiene todo lo que buscamos en Hortelano: origen con historia, proceso cuidado y una taza que no se queda en lo básico.
Viene de Fazenda Caxambu, una finca familiar con varias generaciones detrás, situada en el sur de Minas Gerais. Al frente está Carmen Lúcia “Ucha”, una productora reconocida por su trabajo en calidad y por llevar la finca mucho más allá del café convencional brasileño. La finca trabaja con laboratorio propio de cata, innovación en variedades y control de procesos para conseguir cafés con identidad real.
Lo especial de este lote es su proceso BANGA, un método propio de Fazenda Caxambu. Se seleccionan únicamente cerezas maduras mediante clasificación por color, se fermentan durante 72 horas en una zona sombreada de forma natural entre bananos y mangos, y después el café se seca en patios de cemento. Más tarde, reposa durante 30 días para ganar uniformidad y claridad en taza antes de terminar el secado.
¿El resultado?
Un Brasil dulce, jugoso y expresivo. Con cuerpo, con fruta y con ese fondo goloso que te pide otro trago.
Flores, dulzor delicado y una acidez elegante.
Ideal para filtro, V60, AeroPress o para quien quiere descubrir un café más delicado y especial.
Ecuador San Pedro Typica Nacional es un café excepcional que representa una de las variedades más emblemáticas del país. Cultivado en altura y procesado con gran precisión, ofrece una taza elegante, compleja y muy expresiva.
Destaca por su equilibrio entre dulzor, notas florales y una acidez refinada, convirtiéndose en una referencia para quienes buscan cafés exclusivos y de alta puntuación.
Edición Limitada de Verano
Un café vibrante, floral y lleno de vida.
Nuestra Summer Blend nace de la unión de dos cafés africanos: Ruanda y Etiopía, mezclados al 50/50 para crear una taza fresca, dulce y profunda.
Es el mismo corazón cafetero que usamos para nuestro Cold Brew de verano, pero pensado para que puedas prepararlo en casa a tu manera.
En taza encontrarás una acidez luminosa, parecida al limón y la naranja, notas florales muy presentes, recuerdos a té verde y un cuerpo dulce, redondo y persistente.
Un café elegante, fresco y con carácter.
De esos que no pesan, pero se quedan.
Ideal para filtro, espresso suave, moka o para preparar tu propio cold brew en casa.
Disponible solo durante verano.
Mango, melocotón, flores y miel.
Un café de Tanzania sedoso, brillante y elegante, cultivado en las laderas del monte Monduli.
Este Tanzania de Mondul Estate es floral, dulce y fino. Tiene mango, melocotón, una dulzura que recuerda a la miel y un cuerpo sedoso que lo hace muy fácil de disfrutar tanto en espresso como en filtro.
Mondul Estate está en la región de Arusha, al norte de Tanzania, en las laderas del monte Monduli y a poca distancia de la ciudad de Arusha.
La finca fue fundada en 1931 y cultiva café arábica entre aproximadamente 1.600 y 1.800 metros de altitud. Su entorno de montaña, los suelos de origen volcánico y la amplitud térmica ayudan a construir una taza más compleja, aromática y limpia.
Mondul forma parte del grupo de fincas vinculado a Burka Estates, pero mantiene su identidad propia: una finca de altura, enfocada en café lavado y con una larga tradición de trabajo agrícola en Tanzania.
Este lote está elaborado con proceso lavado, una forma de trabajar el café que permite mostrar con claridad su parte floral, frutal y dulce, sin esconder el carácter del origen detrás de fermentaciones excesivas
Dulce, redondo y muy equilibrado,
Ideal para espresso, cafetera italiana, automática y café con leche.
Cultivado en la región del Cerrado, en Minas Gerais, este arábica de proceso natural se seca lentamente al sol, permitiendo que los azúcares del fruto se integren en el grano. El resultado es una taza suave y cremosa, con notas claras de chocolate con leche, caramelo y frutos secos tostados, y una acidez baja que lo hace extremadamente fácil de beber.
Es un café versátil, ideal tanto para quienes se inician en el café de especialidad como para quienes buscan una taza fiable y agradable cada día. Funciona especialmente bien en espresso, donde destaca por su cuerpo y dulzura, y también en cafetera italiana o con leche, manteniendo siempre el equilibrio. En filtro, ofrece una taza limpia y redonda, perfecta para tomar sin prisas.